En los proyectos inmobiliarios modernos, los sistemas de extracción de monóxido de carbono (CO) en sótanos de estacionamientos son esenciales para la seguridad de los usuarios. Sin embargo, un error recurrente en muchos diseños es la mala elección de inyectores y extractores, lo que no solo compromete la eficiencia del sistema, sino que genera problemas de ruido y vibraciones que terminan siendo motivo de reclamos de los propietarios.
Marco normativo: lo que exige el Reglamento Nacional de Edificaciones (RNE)
El RNE – Norma A.130 y Norma E.030, actualizado mediante resoluciones ministeriales como la RM 355-2018-VIVIENDA y la RM 043-2019-VIVIENDA, establece criterios mínimos de ventilación y evacuación de contaminantes en estacionamientos cerrados. Estos indican que:
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Debe garantizarse la extracción mecánica cuando la ventilación natural no sea suficiente.
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Los sistemas deben asegurar concentraciones de monóxido dentro de límites seguros (50 ppm promedio ponderado en 8 horas, de acuerdo a la ACGIH).
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El diseño debe considerar caudales y distribución de aire que eviten acumulaciones de gas en zonas muertas.
En ese contexto, la selección de ventiladores extractores e inyectores de aire es clave para cumplir con los valores normativos y mantener el confort acústico.
Referencias internacionales: ACGIH y ASHRAE
La ACGIH (American Conference of Governmental Industrial Hygienists) establece límites de exposición al monóxido de carbono (TLV-TWA: 25 ppm). Por su parte, ASHRAE en su Handbook of HVAC Applications recomienda que el sistema de ventilación mecánica no solo sea dimensionado en caudal, sino también en eficiencia acústica, especialmente en espacios sensibles como estacionamientos bajo viviendas multifamiliares.
ASHRAE advierte que equipos sobredimensionados o mal seleccionados pueden generar:
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Niveles de ruido superiores a 65 dB(A) en zonas ocupadas.
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Flujos turbulentos y estrangulamientos, lo que reduce la eficiencia del sistema.
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Incremento en el consumo energético por pérdidas innecesarias.
Consecuencias de una mala elección
La experiencia demuestra que una especificación incorrecta de inyectores y extractores trae problemas que impactan directamente en la percepción del valor inmobiliario:
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Ruido excesivo: equipos sin control acústico generan molestias en departamentos colindantes a los sótanos, provocando reclamos de propietarios y posibles sanciones.
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Desbalance de presiones: una selección inadecuada crea corrientes de aire incómodas en accesos peatonales o zonas de ascensores.
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Acumulación de contaminantes: inyectores mal ubicados o con caudal insuficiente generan puntos de concentración de CO, que pueden superar los límites normativos.
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Altos costos de mantenimiento: los ventiladores fuera de especificación se desgastan rápidamente, obligando a reemplazos prematuros.
Errores típicos de proyectistas con poca experiencia
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Seleccionar equipos solo por caudal de aire, sin considerar la curva de presión estática ni el nivel de ruido.
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Copiar diseños de otros proyectos sin adaptar a la geometría y ocupación real del sótano.
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No especificar ductos y accesorios que acompañen el rendimiento del extractor, generando estrangulamientos que elevan el ruido.
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Ignorar la certificación de desempeño (ejemplo: AMCA) que asegura que el ventilador cumple con los parámetros de caudal, presión y nivel sonoro declarados.
Conclusión
En un sistema de extracción de monóxido, la elección adecuada de inyectores y extractores no es un detalle menor, es un factor crítico que impacta en la seguridad, confort y valor del inmueble.
En Carnot, diseñamos soluciones de ventilación para estacionamientos que cumplen estrictamente con el RNE, aplican las recomendaciones de ASHRAE y ACGIH, y priorizan equipos certificados que aseguran un rendimiento eficiente y silencioso. De esta manera, los proyectos inmobiliarios evitan reclamos de propietarios y garantizan una operación segura y sostenible.

